Viuda embarazada compró casa por casi nada… Tras un cuadro viejo halló un tesoro en el adobe Esperanza no tenía nada.

Y luego otro.

Y luego una historia incompleta.

La mujer de la carta había existido.

Había tenido hijos.

Pero ellos desaparecieron del registro.

—Probablemente se fueron lejos… —explicó el empleado—. Mucha gente lo hacía.

Eso significaba una cosa.

No sería fácil encontrarlos.

Pero Esperanza no se rindió.

Usó algunas monedas de plata.

Solo las necesarias.

Envió cartas. Hizo preguntas. Buscó pistas en distintos lugares.

Las respuestas tardaban.

A veces no llegaban.

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